Al practicar ejercicio de forma regular, unas tres veces a la semana, generará un cansancio físico al tiempo que el ejercicio en sí hará que su cuerpo produzca una serie de sustancias tranquilizantes. Además, el ejercicio genera de por sí un sueño más
profundo y continuado que lo hará levantarse más descansado y despierto. No obstante, procure no realizar ejercicio físico demasiado cerca de la hora de acostarse, pues le costará más conciliar el sueño si el cuerpo no ha tenido tiempo de desconectar y relajarse.