Imagínese que se acuesta y cierra los ojos. Entre tanto, piensa en lo bien que se encontrará con el sueño de la noche y que despertará descansado y lleno de energía.
Mientras duerme, tienen lugar varios procesos fundamentales para su cuerpo, una intensa actividad de reparación y reconstitución. Cuanto más estrés y presiones sufra su cuerpo y su espíritu durante el día, tanto más importante será el sueño nocturno para su recuperación.
Durante el sueño, muchas de las hormonas más importantes alcanzan sus máximos niveles. Entre otras cosas, aumenta la hormona del crecimiento. En el caso de los niños y los adolescentes, el sueño es extremadamente importante para que crezcan y se desarrollen adecuadamente. También el sistema inmune mejora durante el sueño. Usted se sentirá más fuerte y con más energía.
Otra de las ventajas de dormir bien es que, durante el sueño, disminuye la cantidad de hormonas del estrés en el cuerpo. Esto implica, a su vez, que se reduzcan los riesgos de enfermedades coronarias y vasculares, así como otras dolencias relacionadas con el estrés.