Calidad y artesanía

Calidad y artesanía

Cada cama está fabricada con una máquina extraordinaria. Tiene cinco dedos y se llama mano.

Es el trabajo manual y la minuciosidad lo que marca la diferencia

Desde mediados del siglo XIX hemos venido defendiendo la tradición artesanal y nos sentimos orgullosos de haberla transmitido a las siguientes generaciones de constructores de camas. Todas las camas Hästens se elaboran a mano y a partir de los mejores materiales que nos brinda la naturaleza, que sólo los expertos maestros artesanos saben transformar.
Consideramos que ninguna máquina puede servir de remplazo a un experto constructor de camas. En nuestra empresa, las personas aportan sus ideas, cualificación y esfuerzo y la Madre Naturaleza sus materiales. Lo importante es una calidad máxima y una labor artesanal entregada. En nuestra fábrica de sueños, los trabajadores tienen siempre un papel protagonista.
La sólida labor artesanal y el cuidado de cada detalle se aprecian claramente en toda tu cama Hästens: el bastidor de exquisita factura, las costuras resistentes y precisas de la tela, la dúctil tela elástica de la parte superior, que va engalanada con el estilizado emblema de Hästens, son todos ellos detalles que contribuyen a crear una cama para toda la vida.
Trabajamos incesantemente en la transformación y renovación de las camas Hästens. Tu cama debe durar mucho tiempo.

Una cama más cómoda y duradera te proporcionará mayores beneficios.
Las personas que no han visto nuestro modelo de fabricación pueden dudar de que las camas realmente estén elaboradas a mano. Un domingo, dos de nuestros colaboradores visitaron una tienda de Estocolmo con el fin de mostrar nuestro trabajo. La gente se acercaba y les decía: “¿Realmente seguís ese sistema...?”
Efectivamente, eso hacemos. Las camas se elaboran paso a paso a partir de materiales naturales. El resultado sólo puede ser de calidad.
Ninguna máquina de la que tengamos conocimiento es capaz de superar a nuestros cualificados maestros artesanos a la hora de fabricar camas.
Nosotros acomodamos la crin, cosemos, cortamos y clavamos. Por último, todo se cose y se dispone manualmente para garantizar la calidad. La tela se mide, se dibuja y se corta con gran meticulosidad. Seguidamente, los distintos trozos de tela se cosen con precisión milimétrica. Las camas Hästens resisten cualquier examen, por exhaustivo que sea.