Apuntando a la excelencia

Apuntando a la excelencia

Ya en el siglo XIX se sentaron las bases del espíritu de excelencia que todavía hoy caracteriza a los jóvenes maestros artesanos de Hästens.

Sin concesiones desde 1852

La misma familia dirige las operaciones de Hästens desde mediados del siglo XIX.  Antes incluso de que Bell y Edison marcaran una época con sus inventos, en Hästens trabajábamos ya a pleno rendimiento.
Hästens comenzó como guarnicionería. En aquella época, los talabarteros también elaboraban colchones de cama. El primer colchón se fabricó probablemente en 1852, cuando Pehr Adolf Janson, el tatarabuelo de Jan Ryde, el actual propietario, sentó los cimientos de la empresa familiar.
Pehr Adolf era un artesano de la vieja escuela. La calidad y el trabajo bien hecho eran conceptos casi sagrados para él. Le infundió esa actitud tanto a sus colaboradores como a las generaciones posteriores. Descuidar tus métodos con la fabricación de artículos poco elaborados y baratos, y ganar mucho dinero con ello, no es nada difícil. Pero los clientes que compran esos productos no vuelven, así que, a la larga, sales perdiendo. Hay que elaborar productos que te hagan merecedor del respeto de la gente. Esa ha sido siempre nuestra divisa.
Podemos afirmar con orgullo que nuestra historia es la línea vertebradora de la compañía. Aún hoy, las camas Hästens se fabrican a mano con los materiales que la
propia naturaleza nos brinda. El algodón, la crin, el lino y la lana son materiales que
“respiran”. Por ese motivo duermes tan cómodo y natural en una cama de Hästens.
 Nuestra estrategia es la misma ahora que cuando empezamos a fabricar colchones de cama en el siglo XIX: utilizar exclusivamente los mejores materiales naturales y métodos artesanales. No es posible utilizar ningún otro método de fabricación si tu objetivo es construir las camas más cómodas del mundo.

En Hästens no entendemos de automatización. Las camas de Hästens se hacen a mano. El resultado sólo puede ser de calidad. A la hora de fabricar camas inguna máquina es capaz de superar en todas las fases a nuestros cualificados maestros artesanos. Seguramente la máquina lo hace más barato, pero, a nuestro juicio, el ser humano lo hace mejor. La labor manual con lleva también implicación, pasión, interés, ambición y cariño. Y, por supuesto, el firme propósito de una persona de no entregar nada hasta no estar completamente satisfecha con el objeto de sus denuedos. Nuestros artesanos construyen la cama parte por parte, a partir de materiales naturales. A continuación, todo se cose y ensambla manualmente para que el resultado final sea óptimo. Por eso ofrecemos una garantía escrita de 25 años contra rotura de muelles y bastidor. Durante bastantes decenios hemos
refinado y renovado nuestros métodos para proporcionarte muchas noches de máxima comodidad, independientemente de que vivas en un palacio o una choza.
Hästens Sängar fue nombrada por primera vez Proveedor Oficial de la Casa Real de Suecia en 1952 y aún hoy gozamos del privilegio de suministrar artículos a la Corte.
En el 2006 Hästens fue galardonada con el Gran Premio a la Exportación, por la Cámara de Comercio de Suecia. Jan Ryde recibió el premio directamente de manos del Rey Carl Gustav XVI.