Descanso inteligente

Hay varios factores que afectan a nuestra capacidad de disfrutar de un sueño reparador durante la noche. La cama es uno de ellos, evidentemente, pero el entorno de descanso y en qué estado se encuentre usted también influyen.

La plataforma para el descanso perfecto

Nosotros recomendamos una cama que proporcione un equilibrio óptimo entre comodidad y soporte, y que permita que su columna vertebral descanse sin tensión alguna. Como ya hemos dicho antes, merece la pena probar su posible cama nueva en las tiendas de Hästens durante un periodo de tiempo considerable, siempre con la ayuda de nuestros asesores expertos en descanso. Podrán comprobar qué nivel exacto de soporte necesita, mientras usted se centra en ver cómo se siente en cada cama.

Rutina de sueño

Le recomendamos que desarrolle su propia rutina a la hora de irse a dormir para que le resulte más fácil liberar la mente y el espíritu para conciliar el sueño. Inicie esta rutina unos 30 minutos antes de irse a la cama y tómese su tiempo en hacer las cosas que hace normalmente antes de irse a dormir. Lavarse los dientes, poner la alarma, recoger los platos… La idea es bajar el ritmo del cuerpo y despejar la mente de pensamientos del día para ir a la cama relajado y en calma. Hemos recopilado algunos temas musicales que le ayudarán a relajarse. Están disponibles de forma gratuita en Spotify.

Sueño ligero

El dormitorio debe estar a oscuras. En estas condiciones, se activa la liberación de la melatonina, la hormona del sueño, a niveles más elevados. También conviene invertir en una cama lo suficientemente grande como para poder estirarse y darse la vuelta sin llegar al borde. Gracias a los sistemas de muelles exclusivos de Hästens, sus movimientos (y los de la persona con la que duerma) quedarán aislados, con lo que no le molestarán por muy agitados que sean.

Sobresaltos durante la noche

Durante el sueño, impulsos de actividad cerebral de alta frecuencia producen lo que se conoce como «husos de sueño», por su parecido al husillo de una hiladora. Estos husos hacen que el ruido y otra información sensorial no se registren en el cerebro mientras dormimos. A medida que envejecemos, producimos una cantidad menor de estos husos, por lo que somos más susceptibles al ruido del entorno de descanso. Si observa que se despierta con mayor frecuencia de lo habitual, puede probar a usar tapones para los oídos o, en casos extremos, plantearse recurrir a placas de insonorización u otras soluciones de aislamiento acústico.

Un bocado antes de dormir

Para reponerse y recargar las pilas, el organismo necesita combustible. Así pues, pasar hambre merma la capacidad del cerebro de entrar en un estado sosegado. Un vaso de leche caliente, una cena ligera o una tostada con miel ayudan a llenar ese vacío y conciliar el sueño.

Menos estimulantes

Evite el consumo de grandes cantidades de cafeína cuando se acerque la hora de ir a dormir. Los niveles de cafeína de más de 400 o 500 mg en el organismo no solo harán más difícil conciliar el sueño, sino que pueden provocar que se despierte durante la noche o antes de tiempo por la mañana. Si desea controlar su ingesta, una taza de té o café contiene aproximadamente 100 mg de cafeína. El alcohol y la nicotina también provocan perturbaciones en el sueño, ya que reducen los periodos de sueño NREM y REM.

Sincronización de relojes biológicos

Nuestro organismo responde bien a la organización y la rutina, y eso es especialmente notable a la hora de dormir. Intente establecer un patrón en el que se vaya a la cama y se levante a unas horas concretas. Seguir una rutina de sueño contribuye a que el organismo mejore su «ritmo biológico o circadiano», un ciclo interno de 24 horas inherente a todos los seres vivos. El ritmo circadiano indica al organismo y el cerebro cuándo hay que hacer determinadas tareas (como dormir, recuperarse, despertarse, etc.). Siga un patrón regular por el cual se levante y se acueste a unas determinadas horas, y lo agradecerá en cuerpo y mente.

Levántese y póngase en marcha

Irse a la cama a la hora habitual no es lo único que mejora el ritmo circadiano del organismo. Lo que haga al levantarse también influye. Diversas investigaciones de cronobiología (el estudio del ritmo circadiano) revelan que es beneficioso para el organismo levantarse y ponerse en marcha lo antes posible después de despertarse. Algo de ejercicio suave para activar la circulación sanguínea o un paseo a un paso enérgico al aire libre le pondrá las pilas en seguida. Repita el proceso y observará que se levanta con las mismas ganas que cuando llega ese gran momento de irse a la cama.

Tácticas de entretenimiento

Todo el mundo tiene alguna noche en la que no puede conciliar el sueño —esas veces en las que tiene demasiadas cosas en la cabeza o está estresado o ansioso por una reunión, o no puede dejar de darle vueltas a lo que ha pasado durante el día—. Son cosas que pasan. Sin embargo, no se puede forzar el sueño, así que levántese, póngase a leer, haga algo para entretener la mente, o anote sus pensamientos para leerlos por la mañana. Utilice estas sencillas técnicas de entretenimiento para despejar y sosegar la mente.

Consulte a un médico

Si observa que se despierta a menudo o que le cuesta mucho conciliar el sueño, quizás debería ir al médico. Hay muchos trastornos que afectan a la calidad del sueño que un médico puede ayudarle a superar.

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